lunes, 24 de septiembre de 2007

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Galardonado OSCAR mejor Actor de Reparto: Anthony Quinn

1952 por Viva Zapata
1956 por El loco del pelo rojo
Filmografía Anthony Quinn más completa:


Intérprete
Los buitres del presidio (1936)
Comenzó en el trópico (1937)
Último tren desde Madrid (1937)
Waikiki Wedding (1937)
Bulldog Drummond en Africa (1938)
Corsarios de Florida (1938)
Peligroso por conocer (1938)
Unión Pacífico (1939)
Ciudad de conquista (1940)
El castillo maldito (1940)
Ruta de Singapur (1940)
Legión de tiradores (1940)
Sangre y arena (1941)
Murieron con las botas puestas (1941)
El cisne negro (1942)
Robo S.A. (1942)
Ruta de Marruecos (1942)
Guadalcanal (1943)
Las aventuras de Buffalo Bill (1944)
Incidente en Ox-Bow (1944)
La patrulla del coronel Jackson (1945)
California (1946)
Simbad el marino (1947)
Hombres de presa (1947)
El mundo en sus manos (1952)
La isla de los corsarios (1952)
Viva Zapata (1952)
Traición en Fort King (1953)
Caballeria rusticana (1953)
Soplo salvaje (1953)
Hombre o demonio (1953)
Una vida por otra (1953)
Ulises (1953)
La Strada (1954)
La calle desnuda (1955)
El loco del pelo rojo (1956)
Al borde del río (1957)
Viento salvaje (1957)
Notre Dame de París (1957)
El hombre de las pistolas de oro (1959)
El último tren de Gun Hill (1959)
Orquídea negra (1959)
Los dientes del diablo (1960)
El pistolero de Cheyenne (1960)
Los cañones de Navarone (1961)
Barrabás (1961)
Réquiem por un campeon (1962)
Lawrence de Arabia (1962)
Zorba el griego (1964)
La visita del rencor (1964)
Y llegó el día de la venganza (1964)
El aventurero (1966)
La hora 25 (1966)
Mando perdido (1966)
Las sandalias del pescador (1968)
Los cañones de San Sebastián (1968)
Sueño de reyes (1969)
El secreto de Santa Vittoria (1969)
El indio altivo (1970)
RPM, revoluciones por minuto (1970)
Secretos de una esposa (1970)
Pánico en la calle 110 (1972)
Los amigos (1972)
El Don ha muerto (1973)
Contrato en Marsella (1974)
La herencia Ferramonti (1975)
Mahoma, el mensajero de Dios (1976)
Jesus de Nazaret (1976)
El pasaje (1978)
Caravanas (1978)
El griego de oro (1978)
Los hijos de Sánchez (1978)
El león del desierto (1979)
Alto riesgo (1981)
La salamandra roja (1981)
Valentina (1982)
Pasión de hombre (1988)
Los fantasmas no pueden hacerlo (1989)
Revenge, venganza (1989)
El imperio del mal (1991)
Fiebre salvaje (1991)
Yo, tú y mamá (1991)
El último gran héroe (1993)
Alguien a quien amar (1994)
Un paseo por las nubes (1995)
La hora 25 (2000)
El protector (2002)

Director
Los bucaneros (1958)
Filmografia de Anthony Quinn:


El protector (2003) actor
Tierra de cañones (1999) actor
Gotti (1997) actor
El alcalde (1996) actor
Un paseo por las nubes (1995) actor
Esto no es amor (1994) actor
El último gran héroe (1993) actor
Yo, tú y mamá (1991) actor
Revenge (1990) actor
El viejo y el mar (1989) actor
Crónica del alba. Valentina (1982) actor
Jesús de Nazareth (1977) actor
La herencia Ferramonti (1976) actor
Mahoma, el mensajero de Dios (1976) actor
Contrato en Marsella (1974) actor
El Don ha muerto (1973) actor
Los amigos (1972) actor
Sueño de reyes (1969) actor
El secreto de Santa Vittoria (1969) actor
Los cañones de San Sebastián (1968) actor
Las sandalias del pescador (1968) actor
La hora 25 (1967) actor
El aventurero (1967) actor
El suceso (1967) actor
Mando perdido (Los centuriones) (1966) actor
Zorba el griego (1964) actor
Réquiem por un campeón (1962) actor
Lawrence de Arabia (1962) actor
Barrabás (1962) actor
Los cañones de Navarone (1961) actor
El pistolero de Cheyenne (1960) actor
Retrato en negro (1960) actor
El último tren de Gun Hill (1959) actor
El hombre de las pistolas de oro (1959) actor
Nuestra señora de París (1957) actor
El loco del pelo rojo (1956) actor
Santos, El Magnífico (1955) actor
Una vida por otra (1953) actor
Traición en Fort King (1953) actor
La isla de los corsarios (1952) actor
¡Viva Zapata! (1952) actor
El mundo en sus manos (1952) actor
Simbad el marino (1947) actor
Hombres de presa (1947) actor
California (1946) actor
La patrulla del coronel Jackson (1945) actor
El cisne negro (1942) actor
Sangre y arena (1941) actor
Fiebre salvaje actor
Viento en las velas actor
El pasaje actor
La salamandra roja actor
















De (Antonio Quiñones ), Anthony Quinn, se dice que fue concebido en un tren lleno de rebeldes que se dirigían hacia Durango. Descendiente de irlandeses y mexicanos.
Siendo muy joven (con cuatro meses de edad), su familia se trasladadó a los Estados Unidos aunque no consiguió la ciudadanía estadounidense hasta 1940.

Poco dedicado a los estudios, dedicó sus habilidades a las artes en el Polytechnic High School, en especial a la pintura y a la interpretación, interpretando su primer papel a los 20 años en Parole.
Sus rasgos latinos condicionaban fuertemente los papeles que le ofrecían, pero su personalidad y sus vibrantes interpretaciones le valieron poco a poco la consideración de una gran estrella.
Su carrera es un sin parar de títulos, con un solo parón de tres años en 1947-50 en los que se trasladó a Nueva York para representar varias funciones en Broadway.
Su precipitada salida de Hollywood, en pleno macartismo, se debió a que le avisaron que era investigado por presuntos nexos con el comunismo.

Dotado de un singular sentido del humor y muy faldero (él mismo comentó que se enamoraba siempre de su compañera de reparto)
Estuvo casado tres veces: el 5 de octubre de 1937 se casó con Katherine De Mille, hija adoptiva de Cecil B. de Mille, de la que se divorció.
En 1966 se casó con la diseñadora de vestuario Yolanda Quinn.
Y finalmente en 1997 se casó con la que fuera su secretaria personal, Kathy Benvin.
En total tuvo 13 hijos.

Además de actuar, Quinn se dedicó a la pintura, la escultura y el diseño de joyas, llegando a vender piezas por más de 30.000 dólares.

Falleció el 3 de junio de 2001 en el hospital de Boston como consecuencia de una neumonía, con 86 años y más de 150 películas.

Lawrence de Arabia: Actores (3)




****** ANTHONY QUINN ******
Nacido en Chihuahua, México, el 21 de abril de 1915, Anthony Quinn falleció en Boston, Estados Unidos, el 3 de junio de 2001.
Si por algo se caracterizó Anthony Quinn fue por ser todo un corredor de fondo. Comenzó su carrera como extra en los cuarenta y en los cincuenta se convirtió en un secundario imprescindible. El Hollywood del comienzo de su carrera estaba marcado por la segregación racial y esto le obligó a especializarse en papeles de nativo americano, mexicano, portugués, griego... Esta especialización forzosa la supo aprovechar a su favor para lograr todos los papeles de este tipo en los años cuarenta, cincuenta y sesenta.
Otra de las características de su carrera fueron los altibajos fruto de la política de los estudios de potenciar el "sistema de vida americano", donde todos los protagonistas eran blancos anglosajones protestantes, y de la escasez de papeles a su alcance. Un ejemplo de estos altibajos son títulos como "Viva Zapata"(1952), de Elia Kazan, donde era un secundario junto a un joven Marlon Brando; por esta actuación se hizo con el Oscar al Mejor Secundario de ese año.
Además, también en 1952, le dio la réplica a Gregory Peck en "El mundo en sus Manos", de Raoul Walsh, logrando un gran éxito de taquilla.
También participó en "La isla de los Corsarios", de George Sherman, junto a un Errol Flynn en horas bajas y una principiante Mauren O´Hara; sin embargo, fue un título más de serie B que pasó sin pena ni gloria por los cines. Muchos fueron los títulos de este último tipo que poblaron su extensa carrera; de alguna manera eran cintas que le permitían vivir del difícil trabajo de actor y a la vez le daban las tablas necesarias para su posterior consagración.
Una película en la que participó le abrió todo un mundo distinto al que había conocido en Hollywood. Esa película fue "La Strada"(1954), de Federico Fellini.
El participar en este primer título conocido en Estados Unidos de Fellini, que obtuvo el primer Oscar a la Mejor Película Extranjera otorgado por la academia en 1956, le hizo ser conocido y considerado en Europa.
Ese mismo año,1956, otro papel secundario junto a Kirk Douglas le valió su segundo Oscar por el papel de Gauguin en "El loco del pelo rojo", de Vincent Minelli.
Durante los años cincuenta participó en otros títulos, pero en los años sesenta le dieron muchos de los papeles que le dieron la popularidad mundial y el prestigio definitivo en los grandes festivales de Cannes o Venecia: "Barrabas"(1962), de Richard Fleischer, en el papel del condenado salvado por la muchedumbre a cambio de la muerte Jesús de Nazareth, y condenado a sobrevivir toda clase de penalidades y ser reconocido por los numerosos miembros de la emergente religión.
"Lawrence de Arabia"(1962 ), de David Lean, toda una superproducción donde un irreconocible Anthony Quinn acompañaba a Peter O´Toole y Omar Sharif en la recreación de la vida de T. H. Lawrence y su participación en el levantamiento árabe durante la Primera Guerra Mundial. "Zorba el Griego"(1964), de Michael Cacoyannis, donde interpretaba magistralmente la figura de Zorba, el empleado cretense, vividor y canalla que contrastaba con la correcta, limpia y respetable figura de su señor ingles, Alan Bates.
Éste fue un vehículo para su lucimiento y también nos descubrió una actriz griega que se convertiría en su compañera del resto de títulos en los que recreaba la figura del "griego", Irene Papas.
Otras películas a un lado y otro del Atlántico que dejaron huella en su carrera fueron: "Las
Sandalias del Pescador"(1968), junto a Lawrence Olivier, "Hora 25" (1966), con Virna Lisi, "Los cañones de Navarrone", junto a Gregory Peck y David Niven, "La herencia de los Ferramonti", "Los dientes del Diablo", junto a Peter O´Toole, etc.
Durante los años ochenta y noventa se deslizó por las pantallas como ya había hecho en los cincuenta con títulos irregulares que le permitían vivir y no caer en el olvido.
Probablemente, junto al puertorriqueño José Ferrer, es el latino con más galardones de la Academia y de festivales internacionales, a pesar de que durante casi toda su carrera ocultó sus orígenes mexicanos.
















Caracterizado como Carlos I en el film "Cromwell
El Puente sobre el río Kwai



'Sir Alec Guinness fue el actor clásico inglés que mayor fama internacional obtuvo a través del cine. Me refiero al conocimiento de las multitudes, por supuesto. Y es que mientras todo el mundo recuerda la perra que le cogió por aquel dichoso puente sobre el río Kwai, o los ocho papeles de Kind Hearts and Coronets, pocos espectadores que no sean adictos al West End londinense -es decir, la mayor parte de la humana especie- conocen a primeras figuras como Pamela Brown, Paul Scofield o Edith Evans (la mejor Lady Bracknell que la madre Oscar pudo imaginar). Si Alec encontró un vitalicio a partir de 1948, con la memorable versión de David Lean de Oliver Twist, aquél culmina con La guerra de las galaxias, donde interpretaba el papel de Obi-Wan Kenobi.
Cuenta el anecdotario del cine que para aparecer en la saga de Lucas, cobró sir Alec Guinness un punto de participación en los beneficios, y como éstos fueron apoteósicos quedó convertido en un Creso para el resto de sus días. No sé si para un papel tan tonto era necesario un actor tan grande. Pero que el Obi-Wan fue un vitalicio, eso va a misa, aunque sea anglicana. Con películas más valiosas debió de ganar muchos menos doblones el sir difunto. Dios le tenga en sus galaxias.
Particularmente, mi devoción por Guinness parte de dos papeles situados más a ras de tierra: su memorable Marco Aurelio en esta obra maestra incomprendida que es La caída del imperio romano -la madre de todos los Gladiators- y, especialmente, el papel del príncipe Faisal en Lawrence de Arabia , madre definitiva de todas las películas de desierto con loca sadomaso incluida. Se dirá que en la carrera de Sir Alec hubo papeles de mucho mayor lucimiento -a veces hasta excesivo-, pero lo que me apasiona de las dos interpretaciones citadas es el extraordinario mimo con que el intérprete trata un elemento -es decir, un don-, poco cuidado a veces en las películas: el idioma, en este caso el inglés, con todas sus riquezas.
Durante años estuve utilizando esas películas para perfeccionar mi acento inglés, lo cual quería decir alejarme lo máximo del norteamericano, o lo que se hable en aquellas lejanas junglas. Utilicé también con profusión unas cassettes de gran utilidad en los años setenta, cuando aún no existía el vídeo: grandes piezas de la literatura interpretadas por las primeras figuras de la escena inglesa. Podía pasar de Dylan Thomas leído por Richard Burton a Próspero recitado por Gielgud. Y entre muchas auténticas perlas, en la voz de la sublime Claire Bloom, a la mejor Julieta del siglo. Curiosamente, me defraudó el Macbeth de sir Alec: por una rara ocasión, esa voz prodigiosa carecía de presencia, a la interpretación le faltaba autoridad y se perdía todo el clima maligno de la obra ("una obra que huele a azufre por los cuatro costados", me dijo un día Peter O'Toole). Pese a todo destacaba, como siempre, el exquisito cuidado del idioma, el gusto por los malabarismos en el ritmo, la magia en las flexiones. Nada de lo que me había enseñado el cine de los sábados. Y es que, seamos sinceros, entre el inglés de Alec Guinness y los escupitajos de Bogart existe la diferencia que va de la cultura a la barbarie.
Claro que el gran cine siempre gastó bromas muy pesadas. Guinness tenía el idioma y Bogart la magia. Es como Marilyn: nunca podría interpretar a Porcia, pero me pregunto si le hacía puñetera falta siendo como fue una Lorelei Lee tan divina.


Terenci Moix ( El País, agosto 2000)






Lawrence de Arabia: Actores (3)


****** ALEC GUINNES ******




A la muerte de Sir Alec Guinnes (1914-2000), muchos aficionados al fantástico han clamado por la defunción del más afamado caballero jedi. Pero el gran actor británico era alguien más que Obi-Wan Kenobi. De hecho, no estaba muy contento con su personificación (que fue previamente ofrecida al no menos extraordinario Toshiro Mifune) y fue de él la idea de que muriese, para de esa forma desvincularse de esa imagen. Sin embargo, el éxito le persiguió, y logró fama entre el público juvenil -ese que jamás se molestaría en ver una película previa a 1975- un veterano actor, una de las más grandes estrellas del universo fílmico.


Nacido como Alec Guinnes de Cuffe el 2 de abril de 1914 en Londres, mientras trabaja en la publicidad estudia en el Fay Compton Studio of Dramatic Art, y debuta en escena en 1934, esto es, a los veinte años de edad, y en 1936 ya se introduce en el repertorio clásico, actuando en el mítico Old Vic.

Fue nombrado caballero en 1959, y ocasionalmente ha sido consignado en los créditos como Sir Alec Guinnes. Falleció el pasado 5 de agosto de 2000 en Midhurst, Sussex, Inglaterra.


Si bien había aparecido como extra en la película Evensong (1934), de Victor Saville, no debuta oficialmente como actor hasta 1946 con su personaje, prácticamente protagonista, de Herbert Pocket en la magistral Grandes esperanzas (Great Expectations, 1946) de David Lean, a partir de la novela de Charles Dickens. Tenía entonces treinta y dos años, pero en la película apenas representa a un mozalbete.

Dos años más tarde repite con Dickens y Lean en Oliver Twist (Oliver Twist). Ahora con treinta y cuatro años, sin embargo encarna a Fagin, caracterizado de anciano usurero; fue el inicio de sus fantásticas transformaciones, pues en Ocho sentencias de muerte (Kind Hearts and Coronets, 1949) interpreta nada menos que ocho papeles distintos, entre ellos un viejo marino y una dama estirada. Magistrales sus interpretaciones en esta no menos magistral comedia de humor negro dirigida por el infravalorado Robert Hamer.
El rotundo éxito del film le encauza ya en los cincuenta como uno de los grandes actores del cine británico, y así tendrá papeles estelares en El hombre vestido de blanco (The Man in the White Suit, 1951), comedia con elementos de ciencia-ficción dirigida por el genial Alexander Mackendrick u Oro en barras (The Lavender Hill Mob, 1951), de Charles Crichton, representantes de la edad dorada de la comedia británica por parte de la productora Ealing. Si bien Alec Guinnes sería un rostro ligado, por esa época, al género de la comedia (como lo sería en los 60 en las superproducciones de qualité y, a partir de los 70, a ser meramente un nombre de prestigio en películas que no lo merecían), ya por entonces cambiaba de registro, así pues tenemos por entonces filmes bélicos como The Malta Story [tv: La historia de Malta, 1953], de Brian Desmond Hurst, o El detective (Father Brown, 1954), de nuevo para Robert Hamer, y donde encarna a la mítica creación de Gilbert Keith Chesterton.

Por aquel entonces, Guinnes solía hacer hasta cuatro o cinco películas al año, ejemplo de la vitalidad y éxito que lo mantenía en candelero. En 1955 protagoniza otro de sus clásicos, El quinteto de la muerte (The Ladykillers), otra joya del humor negro debida a Mackendrick y donde comparte reparto con Peter Sellers y Herbert Lom, amén de una excelsa Katie Johnson; curiosamente, el papel de Guinnes, el profesor Marcus, fue ofrecido con anterioridad al magnífico pero arisco Alistair Sim. Tras este fenomenal éxito aparece en la muy aburrida El cisne (The Swan, 1956), de Charles Vidor, mero vehículo para Grace Kelly una vez anunciado su romance con el príncipe Rainiero de Mónaco; en esta película Guinnes encarna al príncipe Alberto, y no es difícil sospechar por dónde iban las intenciones del film.
Es, sin embargo, su siguiente película la que lo sumerge dentro de las grandes producciones, pues se trata de nada menos que de la magistral El puente sobre el río Kwai (The Bridge on the River Kwai, 1957), del gran David Lean. Basada en una novela del francés Pierre Boulle (El planeta de los simios), se trata de algo más que de la clásica hazaña bélica -aunque, desde esta perspectiva, la película funciona a la perfección

Alec Guinnes encarna al coronel Nicholson, un militar inglés encerrado en un campo de prisioneros japonés que se toma el encargo de construir un puente como un desafío personal. Magistral estudio de caracteres, el papel era todo un bombón para Guinnes, quien con toda lógica conseguiría el que no sería su único Oscar.
Su siguiente película sería una comedia de escaso éxito, Barnacle Bill (1957), de Charles Frend. Sin embargo, aquí de nuevo Alec Guinnes tendrá la ocasión de encarnar a siete personajes diferentes, el protagonista, William Horatio Ambrose, y seis antecesores suyos más.
Los años 60 se inician con otro de sus grandes filmes, Nuestro hombre en La Habana (Our Man in Havana, 1960), del excelente Carol Reed, a partir de la mítica novela de Graham Greene (que el propio autor adaptará a la pantalla). Sin embargo, ya entonces aparecía en películas pelín plúmbeas, que lo único que buscaban era un nombre de prestigio para los créditos.

No es ese el caso de la magistral Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia, 1962), del imprescindible David Lean, o de, aún con su irregularidad, La caída del Imperio Romano (The Fall of the Roman Empire, 1964), del excelso Anthony Mann.

De nuevo repite Guinnes con Lean en la más floja de sus superproducciones, Doctor Zhivago (Doctor Zhivago, 1965).

Y justo después inicia un errar en películas de ínfima categoría, aburridas comedias o risibles melodramas. Ese bajón se alivia, en cierto sentido, con la deliciosa Muchas gracias, Mr. Scrooge (Scrooge, 1970), de Ronald Neame, agradecida versión musical del mítico Cuento de Navidad de Dickens -un poco intentando seguir la suerte de la magnífica Oliver (Oliver, 1968), de Carol Reed- y donde Guinnes está magistral como el fantasma de Marley. Esta es, a menos que nos equivoquemos -y dejando a un lado el muy leve elemento fantacientífico de El hombre vestido de blanco, amén del tono tétrico de sus previas incursiones en Dickens-, su primera participación en un film fantástico. Poco más, de todas maneras, hay.
Ese mismo año Guinnes protagoniza unos de esos austeros filmes históricos graves y solemnes, pero un poco superior -y más entretenido- de la norma, Cromwell (Cromwell) de Ken Hughes, donde encarna al Rey Carlos I. Su participación en Hitler: los diez últimos días (Gli ultimi 10 giorni di Hitler, 1973), de Ennio de Concini, sólo tiene interés por su genial interpretación del dictador. Ya por esa época parece destinado a representar grandes personajes históricos: en la cursi Hermano sol, hermana luna (Fratello sole, sorella luna, 1973), de Franco Zefirelli, incorpora al papa Inocencio III, y será Julio César en una versión televisiva de 1976. Ese mismo año, por fortuna, tiene lugar su participación en una deliciosa parodia del género policíaco, con diseños de Charles Addams, Un cadáver a los postres (Murder by Death), de Robert Moore, donde encarna a Jamesir Bensonmum, el mayordomo... ciego.
Y justo después es cuando George Lucas decide contar con para el papel de Obi-Wan Kenobi en La guerra de las galaxias/La guerra de las galaxias: Episodio IV: Una nueva esperanza (Star Wars /Star Wars: Episode IV: A New Hope, 1977).

Tras una cinta de escasa fama, To a See Such Fun (1977), vuelve en 1980 con el papel del místico jedi en El Imperio contraataca/La guerra de las galaxias: Episodio V: El Imperio contraataca (The Empire Strikes Back/Star Wars: Episode V - The Empire Strikes Back), de Irvin Kershner.
Su carrera, por entonces, ya bascula entre pequeñas participaciones para prestigiar ciertas películas o papeles protagonistas también de prestigio. Así, cabe resaltar la catastrófica -en todos los sentidos- Rescaten al Titanic (Raise the Titanic, 1980), de Jerry Jameson, aunque por entonces protagoniza dos mini-series televisivas de gran prestigio, Calderero, sastre, soldado, espía (Tinker, Tailor, Soldier, Spy, 1980) y su secuela La gente de Smiley (Smiley's People, 1982), a partir de los originales de John LeCarre, y donde encarna al mundano espía George Smiley.

Sir Alec regresará a la saga galáctica con su última aparición física en la misma, El retorno del jedi/La guerra de las galaxias: Episodio VI: El retorno del jedi (Return of the Jedi /Star Wars: Episode VI - Return of the Jedi, 1983), ahora dirigida por Richard Marquand.

Sin embargo, lo que prevalece en esa época ya son los personajes "de enjundia". En la intrascendente comedia Loco de amor (Lovesick, 1983), de Marshall Brickman, será nada menos que Sigmund Freud. Ese mismo año colabora en un juego de VG sobre Star Wars, precisamente con ese título, donde pone su voz de nuevo a Obi-Wan, para proseguir con la última de las grandes epopeyas que ofrecerá, la excelsa Pasaje a la India (A Passage to India, 1984), de David Lean.
La curiosa Kafka, la verdad oculta (Kafka, 1991), de Steven Soderbergh, supone una de sus escasas incursiones al género fantástico, otra de las cuales será su aparición estelar en la idiota Testigo mudo (Mute Witness/Stumme Zeugin, 1994), de Anthony Waller, la cual será su última aparición en cine.

Después, sólo tenemos el telefilm Eskimo Day (1996).
Como puede apreciarse, la carrera de Sir Alec Guinnes ha supuesto algo más que sus tres (cuatro, incluyendo el juego de ordenador) interpretaciones de Obi-Wan Kenobi para Star Wars. Como tantos otros actores de su edad, llegada la madurez vio limitados sus cometidos, pero durante su longeva carrera, ya desde su debut, supuso una de las grandes estrellas de la pantalla, paralela a su importantísima labor teatral. Su trabajo para la Trilogía -llamémosla así- de las Galaxias, para un hombre de su experiencia, era algo insignificante, una labor encomiable, por supuesto, como la más ínfima de las comedias o dramones que protagonizara a partir de los 60, pues siempre ofreció lo máximo de sí; sin embargo, para un papel como el del místico jedi, le sobraban tablas para interpretarlo con los ojos cerrados, y previos papeles inclusive le podrían haber servido de experiencia (interpretó varios eclesiásticos, desde sacerdotes hasta papas, pasando por reyes y otros personajes de similar potestad).
Descanse en paz, pues, Sir Alec. El cine está plagado de joyas interpretativas que usted nos ha legado. Ahora, como estrella que fue, ahora luce con más esplendor que nunca, más allá de las galaxias.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)



******Omar Sharif Medio siglo cinematográfico******



Un repaso por los títulos que han marcado la trayectoria del actor desde que empezara su carrera a principios de los 60
Juan Pando (El Mundo, julio 2004)


LAWRENCE DE ARABIA (1962, de David Lean). «Aquel rodaje de dos años en el desierto –sin cuartos de baño... ni mujeres– ¡fue como un servicio militar!», ha recordado Sharif, que encarna el personaje de Ali Sherif en la cinta. «Es una película que ocupa un lugar muy importante en mi vida, en mi carrera y en mi corazón». El artista era una estrella en Egipto pero el éxito del filme supuso su lanzamiento internacional. Fue candidato al Oscar como actor de reparto –la única vez que ha optado a la estatuilla–, y se convirtió en el intérprete árabe más famoso de la pantalla.


DOCTOR ZHIVAGO (1965, de David Lean). Supuso su segundo gran éxito internacional y le consagró de modo definitivo como galán romántico en su papel de Yuri. «Fue apasionante porque viví el personaje a lo largo de toda su edad, a través de mi hijo Tarek, que encarnó a Zhivago de niño. Pero también terrible, porque durante el rodaje me separé de mi mujer. Sharif ganó el papel después de que Peter O’Toole, su compañero de Lawrence de Arabia, lo rechazara.
FUNNY GIRL (1968, de William Wyler). Este musical, con el que debutó Barbra Streisand y con el que ganó el Oscar, fue la tercera gran película de Sharif. Se estrenó cuando estalló la Guerra de los Seis Días entre árabes e israelíes; el actor fue acusado por sus compatriotas de pro-israelí por besar a Streisand, que es judía, y pidieron que se le retirara la ciudadanía egipcia. «Los que creen que sólo en El Cairo se ha montado la gorda», declaró Streisand, «tendrían que leer la cartita que me ha remitido mi tía Rose».


EL SEÑOR IBRAHIM Y LAS FLORES DEL CORÁN (2003, de François Dupeyron). Gracias a esta cinta modesta, Sharif ha recuperado el reconocimiento que tuvo en su juventud. Ha ganado con ella el César (equivalente francés al Goya) como mejor actor y el premio del público en el Festival de Venecia. «No ha perdido nada del carisma que hizo de él una estrella en los 60», ha opinado The New York Times, a lo que Los Ángeles Times ha añadido: «Sharif ha regresado con una de sus mejores interpretaciones, con uno de los personajes más ricos de su medio siglo de carrera».


OCÉANOS DE FUEGO (2004, de Joe Johnston). A pesar de sus promesas de no volver a aceptar un papel sólo teniendo en cuenta el sueldo, tras el buen sabor de boca que le dejó El señor Ibrahim y las flores del Corán, participó en esta producción sin gran empeño artístico, que, además, levantó suspicacias en algunas comunidades árabes. «Tengo un personaje bonito, con diálogos largos», explicó, para añadir: «Me han pagado muy bien y me da para vivir un par de años. Así es como voy tirando. Con disponer de efectivo para dos años, me conformo».




















Lawrence de Arabia: Actores (2)


****** OMAR SHARIF ******



Nombre verdadero, alternativos: Michael Shalhoub
Nacimiento: 10 de Abril de 1932 (Alejandría, Egipto )
Omar Sharif inició su carrera en el cine egipcio en 1952 y se hizo nacionalmente famoso luego de contraer matrimonio con Faten Hamama, la más grande estrella de Egipto.
En 1962 David Lean le dio un rol importante en LAWRENCE OF ARABIA (Lawrence de Arabia-1962), filme que le valió a Sharif el reconocimiento mundial, consolidado por el premio Oscar a mejor actor secundario y asegurado con la siguiente película de Lean, DOCTOR ZHIVAGO (Dr. Zhivago-1965).
En su filmografía se pueden hallar películas valiosas como YELLOW ROLLS ROYCE (1965) y FALL OF THE ROMAN EMPIRE (La Caída del Imperio Romano-1964), así como también cosas que mejor no hubieran sido filmadas, como CHE! (1969) y otras.
En los '80 tuvo un resurgir a través de las miniseries superproducciones, tales como PETER THE GREAT (Pedro el Grande-1986) y HAREM (Harén-1986).
Está considerado como uno de los más grandes jugadores de bridge.
FILMOGRAFIA:
Lawrence de Arabia. (1962) Lawrence of Arabia. De David Lean
Y llegó el día de la venganza. (1964) Behold a Pale Horse. De Fred Zinnemann
Caída del Imperio Romano, La. (1964) The Fall of the Roman Empire. De Anthony Mann
Doctor Zhivago. (1965) Doctor Zhivago. De David Lean
Rolls Royce amarillo, El. (1965) The Yellow Rolls-Royce. De Anthony Asquith
Genghis Khan. (1965) Genghis Khan. De Henry Levin
Amapolas también son flores, Las. (1966) Poppies Are Also Flowers. De Terence Young
Siempre hay una mujer. (1967) C’era una volta.... De Francesco Rosi
Noche de los generales, La. (1967) The Night of the Generals. De Anatole Litvak
Funny Girl. (1968) Funny Girl. De William Wyler
Mayerling. (1968) de Terence Young
Una cita(1969) deSydney Lumet
Oro de Mackenna, El. (1969) Mackenna’s Gold. De J. Lee Thompson
Último valle, El. (1970) The Last Valley. De James Clavell
Festival Game, The. (1970) The Festival Game. De Tony Klinger
Orgullo de estirpe. (1971) The Horsemen. De John Frankenheimer
Furor de la codicia, El. (1971) Le casse. De Henri Verneuil
Isla misteriosa, La. (1973) La isla misteriosa y el capitán Nemo. De Juan Antonio Bardem
Semilla del Tamarindo, La. (1974) The Tamarind Seed. De Blake Edwards
Enigma se llama Juggernaut, El. (1974) Juggernaut. De Richard Lester
Funny Lady. (1975) Funny Lady. De Herbert Ross
Ébano. (1979) Ashanti. De Richard Fleischer
Lazos de sangre. (1979) Bloodline. De Terence Young
Jugadores de Ventaja. (1980) The Baltimore Bullet. De Robert Ellis Miller
Hielo verde. (1981) Green Ice. De Ernest Day
Top secret. (1984) Top Secret!. De Jim Abrahams
Pabellones lejanos. (1984) The Far Pavilions. De Peter Duffell
Anastasia: El secreto de anna. (1986) Anastasia: The Mystery of Anna. De Marvin J. Chomsky
Recuperar el botín. (1987) Grand Larceny. De Jeannot Szwarc
Poseídos, Los. (1988) Les possédés. De Andrzej Wajda
Llave de la libertad, La. (1988) Keys to Freedom. De Steve Feke
Memorias de medianoche. (1991) Memories of Midnight. De Gary Nelson
Señora Harris se va a París, La. (1992) Mrs. Harris Goes to Paris. De Anthony Pullen Shaw
Catalina la Grande. (1995) Katharina die Große. De Marvin J. Chomsky
Libro Guerrero número 13, El. (1999) The 13th Warrior. De John McTiernan
Señor Ibrahim y las flores del Corán, El. (2003) Monsieur Ibrahim et les fleurs du Coran. De François Dupeyron
Océanos de fuego. (2004) Hidalgo. De Joe Johnston
Pedro. (2005) San Pietro. De Giulio Base
Príncipe heredero, El. (2006) Kronprinz Rudolf. De Robert Dornhelm

martes, 11 de septiembre de 2007



Un Oscar escurridizo (El Mundo, 21 febrero 2007 )


O'Toole logró el Oscar honorífico en 2003, pero nunca lo ha ganado. La nominación por 'Venus' es su octava oportunidad.


LAWRENCE DE ARABIA. 1962. Fue la película que le lanzó al estrellato prácticamente de la noche a la mañana. El Oscar se lo arrebató Gregory Peck con su interpretación en 'Matar a un ruiseñor'.


BECKETT.
1964. Narra el enfrentamiento entre Enrique II de Inglaterra (O'Toole) y Thomas Beckett (Richard Burton), arzobispo de Canterbury. El galardón fue ese año para Rex Harrison por 'My Fair Lady'.


EL LEÓN EN INVIERNO.
1968. Volvió a ser Enrique II, en una tensa reunión navideña con su esposa Leonor de Aquitania (Katharine Hepburn). El premio se lo llevo finalmente Cliff Robertson por 'Charly.'


ADIÓS MR CHIPS.
1969. Musical que repasa la vida consagrada a sus alumnos de un profesor patoso al borde de la jubilación. El papel de John Wayne en V'alor de ley' fue el reconocido por la Academia.


LA CLASE DIRIGENTE.
1972. Con Marlon Brando y su Vito Corleone ('El padrino)' como contrincante, poco podía hacer el joven y desequilibrado aristócrata interpretado por O'Toole.


EL ESPECIALISTA.
1980. De nuevo una 'misión imposible': batir a Robert DeNiro en 'Toro Salvaje'. El papel era un tanto endeble, el de un director obsesivo que utiliza a un prófugo como especialista en sus filmes.


MI AÑO FAVORITO.
1982. Un joven guionista cuida a un viejo actor alcohólico (O'Toole) al que ha ofrecido protagonizar un programa de televisión. El oscar fue finalmente para Ben Kingsley por 'Gandhi.'




Penúltima oportunidad (El Mundo)


Por IGNACIO DE LOS REYES


Uno de los mayores perdedores de la Historia de los Oscar. Hasta ocho veces ha sido nominado Peter O'Toole sin fortuna. Ya es hora de que se haga justicia, debía pensar este irlandés con fama de narcisista. En 2003, con 71 años, la Academia le entregó el Oscar Honorífico a toda una carrera, y él, tan tozudo como siempre, contestó que, puesto que aún estaba en el juego, mejor sería esperar a cumplir los 80 para recogerlo. Finalmente, accedió y abrazó encantado su premio, con ‘morreo’ a Meryl Streep incluido. Cuatro años después, compite con jóvenes actores (atrás quedan las ediciones de dura pugna por el Oscar con la quinta de Richard Burton, Marlon Brando o Anthony Quinn), precisamente gracias a 'Venus', la película que ha mostrado a un histriónico O'Toole rejuvenecido por el amor y la sexualidad de una adolescente. Los ojos más azules de Oriente Medio en 'Lawrence de Arabia' le valieron su primera opción al Oscar, en 1962. Sus siguientes nominaciones le hicieron entrar en la Historia de la Academia, convirtiéndose en el único actor candidato a la estatuilla por interpretar al mismo personaje, el rey Enrique II, en dos películas distintas: 'Becket' (1964) y 'El león en invierno' (1968), junto a Katharine Hepburn, quien sí se llevó el premio. Los años 70 pasaron regados por el alcohol y la enfermedad para este actor, con una sola nominación en diez años (por 'La clase dirigente', 1972). Los 80 le traerían otras dos candidaturas, pero ya como mejor actor de reparto (por 'Profesión: el especialista', en 1980, y 'Mi año favorito', en 1982). A pesar de que nunca se apartó de la gran pantalla, ni de la televisión, han tenido que ser Velázquez y su 'Venus en el espejo' quienes inspiraran un papel protagonista que O'Toole borda con cinismo y cara dura. Maurice es un anciano que bebe hasta la embriaguez en la discoteca de moda en Londres, un actor venido a menos que sólo puede interpretar papeles de moribundos y un viejo verde que quiere volver a gozar del sexo, aunque su próstata sólo le permita acercarse a él desde la teoría. O'Toole es un anciano que estuvo al borde de la muerte por culpa de los excesos, y que aún se permite una resaca si hay que celebrar alguna nominación. Los dos reniegan de la jubilación porque aún les quedan buenos papeles que interpretar. Ese parecido entre perros viejos es una fórmula que funciona, entre otras cosas, porque no se sabe quién es quién cuando un hombre recita a su jovencísima enamorada el soneto número 18 de Shakespeare sobre el Támesis londinense. «Shall I Compare Thee To A Summer's Day» sonaba a Oscar.



La Academia de Hollywood otorga a Peter O'Toole el Oscar honorífico (26, enero 2003)
AFP


LOS ÁNGELES.- El actor británico Peter O'Toole, que jamás ha recibido la estatuilla dorada pese a encontrarse hasta en siete ocasiones entre los nominados, será premiado con un Oscar honorífico en la 75ª ceremonia del próximo 23 de marzo.Según los organizadores, O'Toole, de 70 años, cuenta con el reconocimiento unánime de la profesión gracias a su interpretación en películas como 'Lawrence de Arabia' (1962) o 'Un león en invierno' (1968).
"Es uno de los actores que ha interpretado los papeles más inolvidables de la historia del cine y ha sido nominado en varias ocasiones como mejor intérprete", declaró Frank Pierson, presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de EEUU.







Lawrence de Arabia: Actores

******PETER O´TOOLE******


Nombre real:
Peter O'Toole
Fecha de nacimiento:
02/08/1932
Lugar de nacimiento:
Comenara Irlanda



Biografía:
Es uno de los actores más carismáticos y excéntricos de los últimos 30 años.
Su infancia transcurrió en Yorkshire donde trabajó en el periódico local como aprendiz de periodismo. Trabajó también en una fábrica de cartones y fue marino en la Royal Navy desde 1951 hasta 1953. Tras ingresar en la Royal Academy of Dramatic Arts (RADA) se convirtió en miembro del famoso Old Vic Theatre, pero se decantó por el cine y debutó de la mano de Nicholas Ray en la película Los dientes del diablo (1960).
El éxito le llegaría tan solo dos años más tarde con la soberbia interpretación en Lawrence de Arabia (1962) de D. Lean gracias a una intensa apariencia física, una fuerte mirada y un deslizamiento sin esfuerzo en la psicología de un personaje tortuoso.
Aun así y pese a haber tenido otras buenas interpretaciones la posterior carrera de Peter O'Toole no confirmó la promesa que esta actuación dejó entrever. De todas formas y gracias a esta interpretación fue nominado a los Oscars en la categoría de Mejor actor.
Aparte La mencionada nominación, Peter O'Toole recibió otras seis nominaciones, siempre en la categoría de mejor actor y estas fueron por las películas Becket (1963), El león en invierno (1968), Adios, Mr. Chips (1969), La clase dirigente (1971), El especialista (1977) y Mi año favorito (1982).
Peter O'Toole se ha caracterizado por interpretar a personajes visionarios y proclives al exceso.
Da la impresión de que el teatro es su verdadero universo y el cine algo que utiliza como sustento cuando se le ve sirviendo de garantía cultural a empresas dudosas (Calígula (1976), de Tinto Brass).
Aparte de su maravillosa interpretación en Lawrence de Arabia ha tenido otras bastante importantes como Becket, Adios, Mr Chips, Lord Jim y Creator.
Sus notorios problemas con el alcohol no han conseguido empañar, sin embargo, una espléndida carrera.


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Filmografía de Peter O´Toole

Venus 2006, Actor / Actriz
Lassie 2005, Actor / Actriz
Troya 2004, Actor / Actriz
Juana de Arco 1999, Actor / Actriz
Cuento de hadas 1996, Actor / Actriz
Phantoms 1996, Actor / Actriz
El especialista 1994, Actor / Actriz
La séptima moneda 1993, Actor / Actriz
Rafi, un rey de peso 1991, Actor / Actriz
El hotel de los fantasmas 1988, Actor / Actriz
El último emperador 1987, Actor / Actriz
Club Paraíso 1986, Actor / Actriz
Kim 1984, Actor / Actriz
Kim de la India 1984, Actor / Actriz
Mi año favorito 1982, Actor / Actriz
El especialista 1980, Actor / Actriz
Calígula 1979, Actor / Actriz
Foxtrot 1975, Actor / Actriz
Yo, Viernes 1975, Actor / Actriz
Rosebud 1974, Actor / Actriz
Bajo el bosque lácteo 1973, Actor / Actriz
El hombre de La Mancha 1972, Actor / Actriz
La guerra de Murphy 1971, Actor / Actriz
Adiós, Mr. Chips 1969, Actor / Actriz
El león en invierno 1968, Actor / Actriz
Casino Royale 1967, Actor / Actriz
La noche de los generales 1967, Actor / Actriz
Cómo robar un millón 1966, Actor / Actriz
La biblia 1966, Actor / Actriz
¿Qué tal, Pussycat? 1965, Actor / Actriz
Castillos en la arena 1965, Actor / Actriz
Lord Jim 1965, Actor / Actriz
Becket 1964, Actor / Actriz
Lawrence de Arabia 1962, Actor / Actriz
Kidnapped 1960, Actor / Actriz
1962 • LAWRENCE DE ARABIA(Lawrence of Arabia, David Lean)




En un desierto muy muy lejano....

«Murió en una carretera inglesa, en Dorset. Conducía una motocicleta lo suficientemente potente como para satisfacer su sed de velocidad, y eran las primeras horas de un día de primavera de 1935. Con su muerte el escándalo que rodeó su vida se multiplicó.
¿Era o no cierto que tenía planeado reunirse con Hitler para hablar con él?
¿Había una misteriosa limusina negra en el lugar del accidente?
¿Se había matado a propósito?
¿O de verdad le había picado una abeja?.
En realidad parece más probable la versión que efectuó un giro brusco para sortear a dos muchachos que iban en bicicleta, y que llevaba demasiada velocidad para ello. Pero el mundo no estaba dispuesto a aceptar una muerte tan ordinaria para un hombre tan extraordinario.»

Reproducido del texto original del libro de recuerdo de 1 962.



Tras su clamoroso éxito con su anterior proyecto juntos, El puente sobre el río Kwai (The Bridge on the River Kwai, 1959) y que les reportó entre otras cosas más de cien premios internacionales siendo además un clamoroso éxito de taquilla, Sam Spiegel y David Lean buscaban material para abordar un nuevo largometraje.
No fue fácil hacerlo, puesto que Lean que empezó dirigiendo películas a pequeña escala embarcándose más adelante en una peculiar adaptación de la famosa novela “Oliver Twist” tras Kwai había creado más que un patrón cinematográfico, un nuevo modelo a seguir. Lo que hacía grande a El puente sobre el río Kwai (y a casi toda la filmografía de Lean) es la asombrosa capacidad para contar una historia intimista dentro de un marco extraordinario añadiendo un halo de épica imposible de igualar en cuanto a pretensiones artísticas, ya que en esa época o se hacían películas intimistas, o se hacían películas épicas, pero dotar a las grandes películas de la profundidad con la que Lean otorgaba cada largometraje lo coloca en el olimpo de los creadores cinematográficos.
Los creadores siempre quieren que su siguiente proyecto sea mejor que el anterior, por eso su primera idea fue hacer una película sobre la vida y muerte de Mathama Gandhi. Al final abandonaron el proyecto decepcionados pero algo aliviados, porque para dramatizar hay que simplificar, y para simplificar hay que desechar cosas. Decidir con honradez que aspectos de la vida y personalidad de Mathama Gandhi había que dejar fuera era una responsabilidad que no se vieron capaces de aceptar.
Sam Spiegel había leído el libro que escribió el propio Lawrence sobre sus vivencias en Arabia: "Los siete pilares de la sabiduría", algunos años antes de publicarse. Como otros tantos, Spiegel quedó fascinado por el autor y su historia, adquirió los derechos y contagió a Lean su entusiasmo pasando a ser éste su siguiente proyecto. Como terminó lo conoce todo el mundo y el mero hecho que esté sentado escribiendo sobre ella no deja lugar sobre su calidad.
Contrataron al guionista Robert Bolt para que escribiera el guión elaborando conjuntamente el punto de vista sobre el hombre y la historia, ya que decir que Lawrence era un personaje complicado es decir muy poco. Hay suficiente material en el libro para rodar más de una película sobre él. Más tarde se unió Michael Wilson para retocar el guión siendo éste el definitivo que sería trasladado a la pantalla.
Hoy en día debe haber muy poca gente que no conozca la película. Sin duda alguna, Lawrence de Arabia será seguramente una de las cinco películas más míticas de la historia del cine. No serán muchos los que no la hayan visto, aunque si serán bastantes los que desconozcan que todo lo que ocurrió fue real y la historia que narra el personaje también.
Para aquellos que no lo sepan, la película cuenta los años que pasó el coronel del ejército británico T.E. Lawrence en el desierto, entre 1914 y 1917 llegando a unificar todas las tribus nómadas creando lo que se conoce hoy en día como Arabia. Es difícil situar la importancia de Lawrence en la historia contemporánea, pero como dijo Churchill «Le considero unos de los hombres más grandes de nuestro tiempo. No hay otro como él. Su nombre pervivirá en las letras inglesas; será recordado en los anales de la guerra; vivirá en las leyendas de Arabia».
Para ser lo más fiel posible a la historia, Spiegel y Lean se empeñaron en rodar en el desierto de Jordania en los lugares donde Lawrence había estado realmente, con las consiguientes complicaciones de rodaje. Lean se fue con el director artístico John Box a recorrer la zona y construir los majestuosos decorados que se muestran los cuales para las secuencias que no pertenecen al desierto se rodaron en España ya que la arquitectura mudéjar de Sevilla era la única que permanecía fiel a la época ya que las ciudades de Damasco y demás habían sido modernizadas con el paso del tiempo. El rodaje se prolongó mucho más de lo previsto debido a las condiciones que el equipo tuvo que soportar durante la filmación, pero la fascinación que suscitó en el director de fotografía Freddie Young los colores rojizos de las arenas del desierto influyeron sobremanera en el resultado pictórico de la película siendo la fotografía una de las más intensas y bellas que se pueden encontrar sobre el desierto.
El principal problema al que se enfrentó Lean fue la elección del actor que debía encarnar al personaje de Lawrence. Debido a la complejidad de éste, se decidió por un actor entonces desconocido, Peter o´Toole que le debe (casi) todo lo que es hoy a esta película. A O´Toole le rodeó de grandes actores consagrados para hacer el proyecto más comercial, por eso el espectacular reparto se completa de nombres como Alec Guiness en el papel del príncipe Faisal, Anthony Quinn como Auda ibu Tayi, Jose Ferrer como el gobernador turco que tortura a Lawrence, Jack Hawkins, Arthur Kennedy....consolidándose en un reparto de la magnitud que la película requería.
Después del rodaje, cuando se sentó a montar el filme con Anne V. Coates, ésta y Lean se dedicaron a ver un montón de películas francesas de la nouvelle vague que estaba en su apogeo entonces adoptando técnicas de ese tipo de montaje por corte que aplicó a la película, como la mítica secuencia donde Lawrence sopla una cerilla empalmando con el sol del desierto.
Allí empezaron los problemas, porque la primera versión, de 210 minutos (la que hoy se puede disfrutar en la esencial edición de dvd) la cortaron en una hora para su estreno en salas. Es muy interesante ver como cambió la publicidad de la película enfocándola en diferentes modos para atraer al público. De la primera campaña centrada en la personalidad del hombre inglés frente al desierto árabe a tras el reconocimiento en los oscars de 1962 y para impulsar su carrera comercial en una película más de batallas y aventuras.
Para ser justo hay que reconocer que Lean consiguió algo sumamente difícil mostrando una sensibilidad exquisita al filmar la historia y la vida de un personaje que fue tan importante en medio de las circunstancias que lo rodearon de una forma tan bella no dejándose nunca llevar por la espectacularidad que destila (y que es mucha) centrándose en la psicología de un hombre que sin duda alguna fue una de las personalidades más relevantes del siglo pasado. Por que no nos engañemos, Lawrence de Arabia tiene caballos a montones, camellos que se cuentan por miles, localizaciones espectaculares, voladuras de trenes, batallas excepcionales, miles y miles de extras en una época en que no existía la digitalización y multiplicación de hombres mediante un ordenador, y a pesar de eso, Lean es capaz de expresar con una sutileza digna de admiración secuencias como la de la violación y tortura de Lawrence a manos del gobernador Turco mediante una mirada, una tos y un pañuelo que se lleva a la boca. Son esos detalles los que elevan a un director a lo más alto. Y no es fácil mezclar esos momentos con secuencias como la de la toma de Aqaba, pero por eso solamente Lean lo hacía tan bien.
Lawrence de Arabia es una película necesaria ya que además de ser una obra maestra impepinable es un documento histórico como pocos que provoca admiración en cada visionado y que ni siquiera el paso de los años la hace envejecer lo más mínimo colocándola en el lugar que se merece. Por una vez, la academia de Hollywood fue justa otorgándole 7 premios. Muchas veces se equivoca, sobretodo últimamente cometiendo injusticias atroces, pero cuando acierta uno vuelve a sentir el respeto y admiración por gente como Lean y el cine Americano (En este caso también británico) reconociendo que cuando quieren son los mejores en hacer éste tipo de cine en particular, y cualquiera en general.